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Mal parqueo en Cartagena: planificación urbana, control y movilidad

El análisis de Cartagena Cómo Vamos presenta el mal parqueo en Cartagena como un fenómeno asociado a la planificación urbana, el control de las normas de tránsito, las condiciones del sistema de transporte.

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Fotografía: Cortesía

Cartagena se encuentra en una etapa de ejecución de proyectos orientados a mejorar la movilidad urbana. No obstante, estas intervenciones enfrentan un riesgo persistente: la ocupación de las nuevas y existentes vías por vehículos estacionados de forma indebida, una práctica que reduce la capacidad vial y limita el impacto de la inversión pública, impidiendo que los beneficios esperados se materialicen.

Factores estructurales que explican el problema

El análisis de Cartagena Cómo Vamos identifica tres factores que se refuerzan entre sí.

El primero está asociado a la planificación urbana y habitacional. Por más de una década en Cartagena, no se generó expansión de la malla vial, manteniéndose en 1,833 km carriles de vías desde 2012, sin embargo, el parque automotor relacionado a camionetas y automóviles aumentó en un 56% desde ese mismo año hasta 2024, generando más presión sobre la movilidad de Cartagena.

El aumento progresivo del parque automotor no se ha acompañado por una expansión urbanística que garantice la provisión suficiente de espacios de estacionamiento, lo que lleva a que la vía pública se use como alternativa.

El segundo factor corresponde al control y cumplimiento de las normas. De acuerdo con datos del DATT, en 2024, los comparendos por mal parqueo representaron el 15% del total de multas registradas; y a septiembre del 2025, se reportan 5.036 comparendos por esta misma causa, siendo está la segunda infracción más frecuente, después del incumplimiento del pico y placa.

Estos datos evidencias que el mal parqueo se trata de una práctica recurrente. La Encuesta de Percepción Ciudadana 2024 complementa este panorama: el 53% de los cartageneros manifiesta insatisfacción con el control de las normas de tránsito, un contexto que incide en la ocupación indebida de las vías.

El tercer elemento está relacionado con la infraestructura de soporte a la movilidad. El uso del vehículo particular continúa siendo una opción preferida frente al transporte público. Los datos muestran que la satisfacción con Transcaribe alcanzó el 41% en 2024, mientras que en el caso del automóvil particular fue del 80%. En un entorno con oferta limitada de parqueaderos fuera de la vía y un sistema de transporte público que no cubre todas las expectativas de los usuarios, la demanda por estacionar en la calle se mantiene alta.

Frente a este panorama, el abordaje del mal parqueo requiere múltiples acciones.  Iniciando por la Secretaría de Planeación con la actualización prioritaria de la normativa urbana, a través del Plan de Ordenamiento Territorial, para incluir coberturas de parqueo de más alcance en nuevos proyectos de vivienda; por su parte, el DATT debe implementar herramientas tecnológicas que permitan un control más constante.

Las acciones institucionales requieren, además, de corresponsabilidad ciudadana: cada decisión individual de parqueo incide directamente en la movilidad, la seguridad vial y el uso equitativo del espacio público.

La discusión sobre el mal parqueo no se limita solo a la movilidad, está directamente relacionada con el uso del espacio público que define la calidad de vida en la Heroica.

La competitividad en Cartagena:  nuevos retos para el desarrollo de la ciudad

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Fotografía: Cartagena Cómo Vamos

La competitividad no es un concepto abstracto ni un ejercicio técnico aislado, se refleja en la generación de empleo, el acceso a servicios de salud, educación de calidad y en oportunidades reales para las familias. Por ello, el Índice de Competitividad de Ciudades (ICC) es una herramienta para entender la situación de Cartagena y su capacidad de avanzar en desarrollo.

De acuerdo con el Índice de Competitividad de Ciudades 2025, Cartagena obtuvo un puntaje de 5,58 sobre 10, lo que representa una mejora frente al 5,53 registrado en el 2024. Sin embargo, la comparación con Bogotá, que lidera el ranking con 7,47 puntos, evidencia una brecha de 1,89 puntos que sigue siendo significativa. Con este resultado, la ciudad se ubicó en el puesto 12 entre 32 ciudades, bajando dos posiciones respecto al año anterior.

¿Dónde se consolida Cartagena y dónde se encienden las alertas?

Los mejores resultados reflejan la vocación económica de la ciudad. Cartagena se destaca en sofisticación y diversificación, con 9,30 puntos, gracias a una canasta exportadora amplia y una fuerte conexión con los mercados internacionales. El tamaño del mercado, con 7,05 puntos, y el pilar de instituciones, con 7,23 puntos, refuerzan su posición como nodo estratégico del Caribe Colombiano.

No obstante, el informe también deja señales de alertas. La innovación obtiene apenas 1,94 puntos, con una productividad de investigación científica casi inexistente. El sistema financiero, con 3,53 puntos, evidencia un acceso limitado al crédito, especialmente para emprendimiento y pequeñas empresas. A esto se suma la sostenibilidad ambiental, que registra 3,80 puntos, mostrando rezagos en eficiencia energética y generación de empleos verdes.

En educación superior, Cartagena registró 4,92 puntos, mientras que en adopción tecnológica alcanzó 4,63 puntos. Estos resultados confirman la necesidad de fortalecer el capital humano y cerrar brechas de conectividad, especialmente en zonas periféricas.

Desde Cartagena Cómo Vamos se recomienda a las entidades públicas, al sector privado, a la academia y a la sociedad civil articular esfuerzos para priorizar la inversión en educación superior, ciencia, tecnología e innovación; ampliar el acceso a internet de calidad; fortalecer los mecanismos de financiación para empresas y emprendimientos; avanzar en una agenda ambiental que promueva eficiencia energética y empleo verde. Solo con acciones coordinadas y sostenidas será posible mejorar los resultados de competitividad y traducirlos en mayores oportunidades y bienestar para la ciudadanía.

El costo de vivir en Cartagena: ¿Qué dejo la inflación en 2025?

Cartagena cerró 2025 con una inflación inferior al promedio nacional, en un contexto de estabilidad a nivel país. Algunos rubros clave continúan presionando el presupuesto de los hogares, los datos del DANE abren un espacio para fortalecer acciones locales que permitan avanzar hacia un costo de vida más manejable para las familias.

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Fotografía: Cartagena Cómo Vamos

Cartagena Cómo Vamos de acuerdo con las cifras presentadas por el DANE, analiza los resultados sobre el comportamiento de la inflación de la ciudad en el 2025, uno de los indicadores económicos que más impacta la vida cotidiana, al reflejar los cambios de los precios de los bienes y servicios que se consumen en los hogares.

En Colombia, la inflación se mide a través del Índice de Precios al Consumidor (IPC), calculado mensualmente por el DANE, a partir de una canasta representativa del gasto de los hogares. Teniendo en cuenta esta medición, el país cerro 2025 con una inflación de 5,1%, ligeramente inferior al 5,2% registrado el 2024. Si bien no alcanzó la meta del 3%, el resultado confirma una trayectoria estable, alejada niveles más altos observados en otros años.

En Cartagena, el IPC paso de 4,57% en 2024 a 4,8% en 2025, lo que representa un incremento de los 0,23 puntos porcentuales. Aún con este aumento, la ciudad se mantuvo por debajo del promedio nacional, lo que indica que el costo de vida creció a un ritmo menor que el resto del país.  

Al comparar con otras ciudades principales, Cartagena registro una inflación inferior a Bogotá (5,1%), Medellín (5,06%), Barranquilla (5,07%) y Cali (4,82%). En el contexto del Caribe Colombiano, la ciudad se ubicó por encima de Santa Marta (3,64%), Monteria (3,92%), Valledupar (3,49%), Riohacha (4,06%) y Sincelejo (4,15%), manteniéndose cerca del promedio nacional.

Retos focalizados en el presupuesto de los hogares

El análisis por divisiones de gastos evidencia que los mayores aumentos de precios se concentraron en transporte (9,47%) y educación (9,19%), seguidos por restaurantes y hoteles (8,39%) y salud (7,98%). Estos grupos superaron el promedio total de la ciudad (4,8%), lo que revela presiones específicas sobre el gasto de los hogares cartageneros.

En contraste, otros componentes de la canasta presentaron aumento más moderado, como alimentos y bebidas no alcohólicas (4.91%), bebidas alcohólicas y tabaco (6,36%), prendas de vestir y calzado (3,9%), alojamiento y servicios públicos (2,19%), muebles y artículos para el hogar (2,78%), información y comunicación (1,52%), recreación y cultura (3,94%), y bienes y servicios (2%).

El comportamiento de estos rubros confirma que la movilidad, educación, salud y consumo fuera del hogar continúan siendo los principales factores de presión para las familias.

Más allá de las cifras

Aunque Cartagena cerro el año una inflación inferior al promedio nacional, el costo de vida sigue siendo una preocupación central para muchas familias. Más allá de los indicadores, la inflación se expresa en decisiones cotidianas como el costo del mercado, el transporte diario y los gastos asociados a servicios básicos que mes a mes pesas sobre los ingresos.

Los resultados del 2025 abren un espacio para fortalecer la discusión sobre el papel de las políticas públicas locales en la contención del costo de vida, especialmente para los hogares más vulnerables. Avanzar en empleo, ingresos y acceso a servicios esenciales será clave para que la estabilidad observada se traduzca en bienestar sostenible.

Más datos, más voces, más ciudad: el impacto de Cartagena Cómo Vamos en 2025

En 2025 reafirmamos nuestro compromiso con una Cartagena más informada y participativa. Llevamos los datos al centro del debate público y ampliamos las conversaciones sobre calidad de vida en la ciudad.

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Fotografía: Cartagena Cómo Vamos

Hablar de calidad de vida no es solo hablar de cifras. Es hablar de cómo se vive, de qué tanto se confía y de si las personas sienten que su voz incide en las decisiones sobre la ciudad. En Cartagena, apenas el 43% de la ciudadanía participa en organizaciones, espacios o redes ciudadanas, una señal clara de los desafíos que existen para fortalecer la vida pública y la participación siguen siendo un reto.  

Por eso, 2025 fue un año decisivo para Cartagena Cómo Vamos. El programa insistió en una convicción central: si participación ciudadana no hay mejoras sostenibles en la calidad de vida. Nuestro trabajo se enfocó en abrir y sostener conversaciones de ciudad basadas en datos, con información clara, oportuna y accesible.

Durante el año, el programa registro cerca de 400 apariciones en medios de comunicación, posicionando temas estratégicos como educación empleo, seguridad, turismo y cultura. Cada paso fue una invitación a debatir con evidencias y participar desde el conocimiento. Publicamos el Informe de Calidad de vida 2024, con más de 260 indicadores actualizados, y elaboramos más de 40 análisis temáticos que aportaron insumos concretos para la toma de decisiones públicas y privadas.

Los datos como herramienta de participación y transformación

Detrás de cada indicador hay realidades concretas: cómo están las escuelas, cómo se mueve la gente, qué tan seguro es el entorno, cómo se accede a la cultura y los servicios básicos. Medir no es solo un ejercicio técnico; es una forma de visibilizar avances, brechas y oportunidades de mejora.

En 2025, los datos llegaron a más personas y nuevos espacios. Más de 2.000 cartageneros recibieron información directa y más de 30 periodistas fortalecieron sus capacidades en análisis y uso de datos para contar mejor la realidad de Cartagena. El trabajo con los jóvenes también fue prioritario: más de 400 estudiantes de 10 colegios participaron en talleres que promovieron la lectura crítica de la ciudad y la compresión de que la participación comienza desde edades tempranas.

El programa también salió al territorio. En Barú, se trabajó con líderes comunitarios de sus corregimientos para analizar cómo se percibe la calidad de vida desde lo local. A nivel internacional Cartagena hizo parte de conversaciones globales con la participación del Banco Mundial, que aportó miradas sobre la calidad de vida en la ciudad. Además, Cartagena Cómo Vamos estuvo presente en la primera edición de Smart City Expo Cartagena, llevando los datos al centro del debate sobre el futuro de la democracia y las ciudades.

El año estuvo marcado, además de un hito institucional: la conmemoración de los 20 años de trabajo, dos décadas recodándole a la ciudad que informarse no es opcional, sino una responsabilidad colectiva.

De cara al 2026, el llamado es claro. Si Cartagena quiere más oportunidades, menos brechas y mayor bienestar, necesita más personas participando, usando los datos para exigir mejores decisiones, pero también para construir propuestas. Los datos muestran dónde está la ciudad; el futuro depende de todos sus habitantes.

Desde Cartagena Cómo Vamos estamos preparados para seguir poniendo los datos al servicio de lo público: monitorear con rigor la evolución de la calidad de vida, identificar alertas tempranas, evaluar avances y traducir los datos en insumos útiles para la ciudadanía, los medios, las instituciones y los territorios.

Cómo avanza Cartagena en calidad de vida: un 2025 con indicadores favorables y desafíos que permanecen

El programa Cartagena Cómo vamos comparte el comportamiento de los principales indicadores de calidad de vida y plantea líneas estratégicas para seguir fortaleciendo el desarrollo de la ciudad y el bienestar de sus habitantes.

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Fotografía: Cartagena Cómo Vamos

Al cierre de 2025, el análisis técnico presentado por Cartagena Cómo Vamos revela a partir de información oficial que, durante el 2025, la ciudad muestra avances en la pobreza, educación, turismo sin embargo aspectos como seguridad y salud pública siguen necesitando mayor atención por parte de las autoridades.

El primer indicador analizado es la pobreza, considerando el más determinante del bienestar social. En 2024, la pobreza monetaria se ubicó en 41,1%, una mejora frente al 42,8% registrado en 2023. La pobreza extrema también mostró un comportamiento favorable, al pasar de 14,4% a 13,2% lo que indica que, si bien algunos hogares lograron superar la línea mínima de ingresos, el desafió persiste como el principal reto de la ciudad. 

Esta evolución está estrechamente vinculada con el desempeño del mercado laboral. Entre enero y octubre de 2025, la tasa de desempleo fue de 9,8%, una reducción importante frete al 12,7% del mismo periodo del año anterior. Uno de los sectores que impulsa este comportamiento es el turismo: a octubre de 2025, la ciudad recibo 2.820.984 pasajeros en vuelos nacionales e internacionales, superando los 2.792.277 registrados en el periodo previo.

En educación, el desempeño también evidencia avances. El Índice Total de las Pruebas Saber 11° alcanzó 67,8 puntos en 2025, por encima de los 67,1 puntos obtenidos en 2024, lo que refleja una mejora en el desempeño académico de los estudiantes.

Sin embargo, estos progresos coexisten con alertas que requieren atención prioritaria. En seguridad, a corte de octubre del 2025 se registraron 338 homicidios, una cifra levemente inferior a 342 a casos del año anterior, pero que continúa siendo una señal crítica para la convivencia. En salud pública, a la semana 48 de 2025 se reportaron 2 muertes maternas, frente a cero casos en el 2024. Este indicador, uno de los más sensibles para cualquier sistema de salud, evidencia la necesidad urgente de reforzar los protocolos de atención a gestantes.

El programa Cartagena Cómo Vamos señala que estos resultados dejan tareas claras para los actores. Trabajar por la calidad de vida de los cartageneros y cartageneras es una tarea que día a día nos convoca a todos: administración pública, sector empresarial, academia, medios y ciudadanía, debemos seguir la ruta que marcan los datos y generar acciones que incidan en los retos que como ciudad aun enfrentamos.

Cartagena Cómo Vamos concluye que una ciudad con calidad de vida es aquella en la que los avances económicos se articulan con mejoras en seguridad, salud y educación. Los indicadores de 2025 muestran una ciudad que avanza, pero que requiere continuidad en las políticas, decisiones basadas en datos y participación ciudadana para garantizar un desarrollo sostenible y equitativo para todos.

Cartagena se ilumina en diciembre: consumo y tarifa de energia

Un análisis reciente de Cartagena Cómo Vamos revela cambios importantes en el consumo y las tarifas de energía en la ciudad al inicio de la temporada decembrina.

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Fotografía: Cartagena Cómo Vamos

El programa Cartagena Cómo Vamos presentó un análisis actualizado sobre el comportamiento del consumo de energía en la ciudad durante los últimos años, un insumo clave ahora que inicia la temporada de alumbrado y mayor actividad turística.

De acuerdo con la información del Sistema Único de Información de Servicios Públicos Domiciliarios, Cartagena registró un crecimiento sostenido en el consumo total de energía entre diciembre de 2020 y diciembre de 2023, alcanzando un máximo cercano a los 249 millones de kilovatios-hora. Sin embargo, entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024 se observó una caída significativa del 30%.

El descenso estuvo impulsado principalmente por el sector no residencial —comercio, turismo e industria— con una reducción del 43%, mientras que el consumo residencial disminuyó un 8% en el mismo periodo. Para Cartagena Cómo Vamos, este comportamiento abre el debate sobre si la ciudad está avanzando hacia prácticas más eficientes o los sectores productivos están encontrando fuentes alternativas de energía.

Tarifas con alivio reciente, pero con retos pendientes

El análisis también revisa el comportamiento de las tarifas. Teniendo en cuenta los datos de la empresa Afinia, entre 2020 y 2023 se duplicó el valor por kilovatio-hora para estrato 4, es decir, la tarifa que no presenta ni subsidios ni recargos, pasando de 545 pesos a 1.065 pesos. No obstante, entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025 se evidencia un cambio de tendencia con una disminución del 15%, lo que sugiere un leve alivio para los usuarios en el último año.

Dado que Afinia comercializa el 88% de la energía consumida en Cartagena, el programa resalta la importancia de fortalecer la transparencia tarifaria, garantizar la estabilidad del servicio en temporadas de alta demanda turística y promover acciones de eficiencia desde todos los sectores.

Cartagena Cómo Vamos invita a la ciudadanía, al sector empresarial a gestionar su consumo con inteligencia; y a las autoridades locales, a seguir monitoreando estos indicadores y a tomar decisiones informadas que contribuyan al bienestar, la competitividad y el uso responsable de la energía en la ciudad.

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