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El viernes 12
de diciembre se llevó a cabo la primera Mesa de Trabajo
Regional
de Medio Ambiente de los proyectos Cómo Vamos del
Caribe. A la mesa de trabajo asistieron los representantes
de las autoridades ambientales de Cartagena (EPA
y CARDIQUE),
y de Barranquilla (CRA), así como también académicos y
expertos
en el tema. A pesar de haber sido invitados, no se
hizo presente ningún representante del DAMAB de
Barranquilla.
La mesa de trabajo
tuvo inicio con unas palabras de Alicia Bozzi, coordinadora
de Cartagena Cómo Vamos, y Deyana Acosta coordinadora de
Barranquilla Cómo Vamos, agradeciendo la asistencia de las
autoridades y expertos y exponiendo las pautas con las
cuales la mesa de trabajo se organizó.
Afirmaron que la
motivación para llevar a cabo la mesa de trabajo se basó en
dos aspectos fundamentalmente: uno, que a través de las
Encuestas de Percepción de los Cómo Vamos, la ciudadanía de
Barranquilla y Cartagena manifiesta su preocupación frente a
la gestión de las autoridades ambientales, y además reconoce
abiertamente que es muy poco responsable con el medio
ambiente; y dos, la falta de indicadores ambientales en
estas ciudades que permitan orientar y hacer seguimiento a
políticas y acciones del sector público y privado en torno
al medio ambiente.
La metodología de
la reunión se estipuló para que cada autoridad ambiental
diera respuesta a los siguientes interrogantes: 1.
Considerando la situación ambiental actual, ¿cuáles son los
principales proyectos presentes y futuros de las entidades
ambientales de las dos ciudades, y cual su impacto
esperado?, 2.¿Con qué herramientas de gestión cuentan estas
entidades para llevar a cabo su labor misional de manera
efectiva?, y 3.¿Cuáles son sus principales debilidades
institucionales y como éstas podrían ser superadas?
Seguido a esto los
presentes en la mesa de trabajo intervendrían con opiniones
o comentarios al respecto. |
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Presentación de Benny
Daníes,
Director general de la Corporación Regional del
Atlántico, CRA
Acerca de los proyectos presentes y futuros de la CRA, en
2005 se comenzó un proceso de recuperación ambiental de los
humedales y cuerpos de agua del Departamento del Atlántico,
a través de la ejecución de obras civiles necesarias para el
manejo de aguas residuales municipales y el control de
inundaciones, y la regulación hidráulica del Embalse del
Guájaro. Estas obras se financian con la pignoración del 80%
de los recursos de inversión anual de la CRA hasta el año
2011, equivalente a un total de $120.000 millones. Las
principales obras de la entidad son: plan de saneamiento
ambiental del municipio de Soledad, recuperación de los
humedales de la Zona nororiental, el cono sur y el Sistema
de Caños de Barranquilla, el acompañamiento a 22 municipios
del Atlántico para la implementación de los Planes de
saneamiento y manejo de vertimientos.
Los proyectos actuales abarcan
los siguientes temas: 1. Ordenamiento de las cuencas
hidrográficas; 2. Desarrollo forestal: en 2005 y 2008 se
implementaron proyectos cofinanciados por el Fondo Nacional
de Regalías (reforestación de 1255 hectáreas y mantenimiento
de 752.5 más); 3. Promoción de las áreas protegidas públicas
y privadas. Las herramientas aplicadas para ejercer sus
funciones misionales, establecidas en la Ley 99 y sus
decretos, son: a) Instrumentos regulatorios: permisos, licencias, concesiones y
autorizaciones, sobre el uso y aprovechamiento de los
recursos naturales; b) Instrumentos económicos: tasas
retributivas; c) Instrumentos de planificación: planes de
manejo de cuencas hidrográficas, los PGIRS municipales,
planes de saneamiento y manejo de vertimientos; d)
Instrumentos facilitadores: convenios de producción limpia
donde se estipulan los instrumentos regulatorios,
económicos, de planificación y facilitadores.
La mayor debilidad de la
CRA es la falta de recursos, debido a que la inversión está
destinada en un 80% al saneamiento ambiental de los cuerpos
de agua del Atlántico. Esto debe indicar realizar ajustes en
el Plan Trienal 2007-2009, puesto que otros sectores tienen
poco nivel de gestión.
INTERVENCIÓN DE EXPERTOS |
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Carlos Javier Velásquez, Universidad del Norte
Menciona que más allá de las debilidades presupuestales
de los entes ambientales, existen pensamientos e
intereses distintos entre los directores de las
corporaciones, los expertos, la Administración Distrital
y la Presidencia, lo cual afecta negativamente al medio
ambiente. Considera que existe un problema de
interpretación de la Ley por parte de los distintos
actores, lo cual ocurre en todo el país. Afirma además
que el dinero proveniente de las tasas retributivas que
reciben las Corporaciones Autónomas debe orientarse a la
recuperación y conservación de los recursos para los
desechos hidráulicos y sólidos. Menciona que el Consejo
de Estado permite a las Corporaciones aportar parte de
sus recursos para apoyar financiación que apoye el
desarrollo de obras por parte del ente territorial. |
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María Eugenia Rolón, asesora ambiental
Considera que las tasas retributivas no deben invertirse
en plantas de tratamiento, ni deben asumirse por parte
de las CAR competencias de los entes territoriales.
Menciona que las CAR pueden acceder a recursos de
regalías para cofinanciar obras, pero que otra cosa es
la inversión de recursos propios de la Corporación.
Considera que este punto debe servir para generar una
reflexión posterior. |
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Carolina
Venegas, Universidad Tecnológica de Bolívar
Afirma estar de acuerdo
con que los recursos de las tasas retributivas deben
invertirse en la recuperación de cuencas y no en plantas
de tratamiento. En su opinión, los recursos propios de
la CRA deben invertirse en actividades de recuperación,
vigilancia y control. |
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Benny
Daníes, CRA
En su criterio, existen
diferencias conceptuales importantes en las normas, lo
cual dificulta la gestión ambiental. |
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Presentación de Agustín Chávez,
director CARDIQUE
La entidad atiende desde hace 15 años tres eco-regiones:
Canal del Dique (la que demanda mayor número de recursos),
Montes de María y Ciénaga de la Virgen. Específicamente en
relación con Cartagena, la ciudad tiene que poder existir
entre la industria turística, la portuaria y la industrial,
lo cual le representa una amenaza permanente de
contaminación. La carga ambiental en época turística se
siente en la ciudad: se pasa de generar 760 toneladas
diarias de basura a 900 en temporada alta. Existe una carga
alta de contaminación por la demanda portuaria y además
numerosos proyectos de inversionistas privados, dentro de
los cuales se encuentra la ampliación de la refinería en
Cartagena y otras industrias. Este es a grandes rasgos el
marco en el cual se desarrolla Cartagena.
Dentro de las acciones que Cardique lleva a cabo se
encuentran: el control a rellenos en zonas de bajamar o
cerca de cuerpos de aguas, control al servicio de aseo
(URBASER y PASACARIBE) específicamente en el área rural, a
muelles madereros y la parte continental de Cartagena, de la
mano con parques nacionales.
En cuanto a las
debilidades, se encuentra la discrepancia con el EPA, en
términos de las áreas que deben atender cada una. Esto
limita la efectividad en la gestión. Esta situación se
presenta también en Barranquilla y en las ciudades Distrito
en general, incomodando a la sociedad y afectando el medio
ambiente.
Cardique trabaja para el
mejoramiento de las condiciones de los ecosistemas con base
en los impuestos que se cobran, y, en el mejoramiento de las
condiciones de los sitios donde se presentan los mayores
impactos, como la Ciénaga de la Virgen, a la cual llega el
60% de las aguas servidas no tratadas y en la cual deben
mejorarse las condiciones de salubridad.
Se realiza también la
limpieza de los canales pluviales, lo cual tiene poca
efectividad pues existe una gran falta de cultura de los
ciudadanos, muy especialmente hacia los cuerpos de agua.
Dentro de las fortalezas, Cardique cuenta con un equipo de
140 personas capacitadas, con un laboratorio de alta calidad
ambiental que hace seguimiento a las zonas costeras de la
Bahía. Cuenta con 60 profesionales para el control del
tráfico de flora y con una visión ambiental de los grandes
ecosistemas como los Montes de María, Canal del Dique y
Bahía de Cartagena.
INTERVENCIÓN DE EXPERTOS |
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Carlos Javier
Velásquez,
Universidad del Norte
Frente al conflicto con el
EPA, plantea que se requiere mayor voluntad para
resolverlo. Plantea además algunas inquietudes
relacionadas con indicadores ambientales: ¿Cuáles son
las líneas base y los indicadores que se utilizan para
medir el impacto de las acciones de Cardique en
Cartagena? |
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Alicia Bozzi, CCV
Indaga sobre los
indicadores que CCV ha solicitado a Cardique para poder
evaluar el medio ambiente en la ciudad, ante lo cual el
Director responde que entregará toda la información
disponible al Proyecto. |
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Carolina Venegas, Universidad
Tecnológica de Bolívar
Pregunta acerca de las
inversiones ambientales que se realizan por Cardique en
el Distrito. |
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Dr. Agustín Chávez, CARDIQUE
Frente al tema de gestión e indicadores, afirma que su
línea de acción se basa en el Plan de Acción Trianual y
que cuentan con indicadores de impacto, como la
disminución de la carga de fenoles en la Bahía de
Cartagena, gracias a convenios con INDEMAR; los
indicadores dan muestra de mejoramientos en la calidad
del agua. También menciona que en su accionar se tienen
en cuenta el Plan de Desarrollo Nacional y las Metas del
Milenio. Menciona que puede dar información sobre las
zonas rurales y sobre los proyectos de intervención
forestal, por ejemplo, el control forestal sobre
TRANSCARIBE del cual EPA no se hace cargo.
En relación con el conflicto de competencias y los
recursos de inversión, comenta que la ley de Distritos
establece, claramente, que la autoridad ambiental
reinvertirá el 50% de la sobretasa ambiental en el
Distrito, siempre y cuando, éste tenga más de 1 millón
de habitantes; Cartagena según el DANE presenta 963.000.
A pesar de ello, afirma que la inversión asciende a más
del 50% en el Distrito de Cartagena. |
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Presentación de Ruth Lenes,
directora del Establecimiento Público Ambiental, EPA
Por una parte, desde el EPA se ha venido trabajando para
preservar y mejorar el área verde urbana, específicamente
los 186 parques y zonas verdes de la ciudad. Se está
trabajando en el mantenimiento de la Vía Perimetral; en 2007
se dio inicio a la fase de arborización con 430 árboles y en
2008 han sido 1000. Al final del cuatrenio, el indicador
para zonas verdes deberá ser un metro cuadrado de zona
verde/habitante. Desafortunadamente no existe el inventario
de árboles de la ciudad, lo que permitiría saber cuántos
deberían estar con cuidados fitosanitarios, y cual sería el
amoblamiento en parques que necesita la ciudad. En este
sentido, el EPA tiene una limitante para la gestión, que es
la restricción presupuestaria.
Por otra parte, se trabaja en
el rediseño y construcción del sistema de drenajes
pluviales, el cual aparece como una responsabilidad del EPA,
aunque no debería ser así. El EPA se ha hecho cargo de la
limpieza y mantenimiento de los canales pluviales para
evitar inundaciones en la ciudad.
Con una inversión de $650
millones, se realizan mantenimientos a la Bocana, la trampa
de arena, las compuertas, los canales internos y las áreas
del muelle de la Bocana.
En cuanto al Cerro de la
Popa, éste es una reserva forestal del orden distrital, en
la cual está contemplado un macroproyecto de intervención y
recuperación, sin desconocer el control que hay que realizar
para darle sostenibilidad a los sectores productivos de la
ciudad (hotelero, industrial y comercial).
Aun no se realizan monitoreos de la calidad del aire, pero
está establecido en el Plan de Desarrollo que a 2011 la
ciudad contará nuevamente con una red de monitoreo.
La educación ambiental
tiene recursos escasos, por lo cual se pensó en alianzas
estratégicas, pero no ha despegado ni con Cardique ni con
Aguas de Cartagena.
En cuanto al control y
vigilancia, se está haciendo un esfuerzo para ejercer un
mayor control al nivel de ruido, adquiriendo sonómetros para
medir los decibeles. Actualmente sólo se atienden quejas de
la comunidad, especialmente de la Localidad 1, y quejas por
el alto volumen de los radios de buses y busetas.
Dentro de las herramientas
de gestión, se cuenta con un personal calificado - 20
personas en planta y 20 en prestación de servicios. La mayor
dificultad del EPA se basa en el desacuerdo con Cardique por
competencias y la falta de recursos. Se ha solicitado al
Ministerio que defina lo que le corresponde al EPA como
autoridad ambiental urbana; por ejemplo, es difícil
determinar hasta donde llega el agua rural y hasta donde el
agua urbana.
INTERVENCIÓN DE EXPERTOS |
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Benny
Daníes, Director general de la Corporación Regional del
Atlántico (CRA)
Hace alusión a que el
conflicto de competencias de Barranquilla no es como el de
Cartagena. Hay conflictos con la tasa retributiva, con
ciertos porcentajes, pero porque el Ministerio no ha dicho a
decir a quien corresponde. |
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Carolina
Venegas, Universidad Tecnológica de Bolívar
A su parecer, la
ley es muy clara al establecer las competencias de cada
entidad, pero plantea que mientras no esté resuelto este
asunto y no haya respuesta del Ministerio al EPA, va a
seguir el problema. Por ello, recomienda buscar mecanismos
para articular las acciones de las dos entidades y realizar
ejercicios de conciliación, para que cada uno aplique sus
indicadores y la ciudadanía pueda ver resultados. |
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Ruth
Lenes, Establecimiento Público Ambiental EPA
Afirma que además de la
disputa con Cardique, en la ciudad no hay entendimiento de
que el tema ambiental es transversal, no depende sólo de
Cardique y EPA, sino que incluye un compromiso de alcaldes y
gobernadores, de Aguas de Cartagena, de la Secretaría de
Educación y de Planeación, y si no se articulan esfuerzos
por mucho que trabaje el EPA no serán visibles los
resultados. Menciona como ejemplo el problema de los
residuos sólidos por el cual sancionaron a Pasacaribe, pero
el problema sigue latente porque el alcance del contrato es
mezquino para el Distrito. Luego añade que el hecho de que
el EPA haya ejecutado más del 92% del presupuesto 2008, no
implica que se tenga una ciudad limpia; es decir, que por
más que se cumpla con un Plan de Acción y se ejecute un
presupuesto, con las limitaciones que tiene la entidad y con
la falta de articulación con otros actores, es muy
complicado dar resultados de impacto. |
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Carlos
Rubio, consultor ambiental
Afirma sentirse preocupado
porque no percibe de las autoridades respuestas claras sobre
la gestión ambiental urbana. Afirma que es absolutamente
necesario pensar en un enfoque ambiental urbano, pues la
ciudad es el sitio que se escogió para vivir y debe ser
habitable. En este sentido, menciona que Cartagena debe
contar con una visión ambiental para tener claro hacia donde
se avanza, a dónde se quiere llegar.
Continúa mencionando que este concepto no es nuevo, pues hay
ciudades que llevan años de avances y que más allá de actuar
como policías, las autoridades ambientales deben diseñar y
planear acciones que conlleven a mejorar la calidad
ambiental urbana, dando respuestas a interrogantes como:
¿Cómo se ve la disponibilidad de agua dulce en Cartagena a
10 años?
Plantea que según lo establece la ley 768, los recursos
deben dirigirse a un desarrollo sostenible, pero le resulta
curioso que se argumente la falta de recursos por parte del
EPA, siendo que aún no está dimensionado cuánto se necesita
para enfrentar y resolver los problemas ambientales urbanos;
nuevamente un tema de planeación.
También manifiesta preocupación en torno a la desidia, que a
su juicio hay en la ciudad, frente el tema ambiental. Dice
que los problemas que hay hoy (Cerro de la Popa,
inundaciones, entrada del mar, etc.) son consecuencia de
años atrás, puesto que todas estas amenazas se plantearon en
el POT del año 2000. En su concepto resulta muy grave que
por la inexistencia de indicadores ambientales de impacto,
el medio ambiente no resulta visible para la ciudadanía, y
afirma que por esta misma razón no se les reconoce buena
gestión a las entidades ambientales.
Cuestiona la falta de interés de los alcaldes, gobernadores,
concejales, diputados, autoridades ambientales y consejos
directivos, para enfrentar y planificar la sostenibilidad de
la ciudad. |
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Edward
Vega, EPA
Argumenta que el EPA nació sin
recursos, pero que actualmente se están haciendo algunas
gestiones para la adquisición de equipos y para realizar el
mapa de ruido y el censo de residuos peligrosos de la
ciudad. También comenta que están estudiando el POT para
aportar ideas acerca de las modificaciones que se hagan.
En relación con la falta de indicadores, afirma estar de
acuerdo con que la ciudad carece de una línea de base, y que
los pocos indicadores con los que se cuenta están incluidos
en el plan de acción que se encuentra en la página Web. |
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Carlos
Javier Velásquez, Universidad del Norte
En su opinión, en el tema de
competencias el problema no está en las normas, puesto que
éstas son muy claras, el problema está en la interpretación
que las personas le quieren dar. Considera incomprensible
que el concepto de medio ambiente urbano genere tantos
conflictos, y que las entidades se puedan valer de éstos
para no hacer lo que les corresponde. Afirma que debe
llegarse a un acuerdo lo más pronto posible por el bien de
los ciudadanos.
Insiste en que deben levantarse líneas bases y tener
indicadores para medir, porque éste es un proceso de
mejoramiento continuo, derivado de las dinámicas sociales
que a su vez son continuas; ¿cómo saber si se ha mejorado,
si no se tienen los indicadores del periodo anterior?
Comenta que en Barranquilla no hay datos para hacer
evaluaciones y que todo está por hacer.
Según su criterio, los instrumentos de gestión que existen
(por ejemplo los del Sistema Nacional Ambiental) son
adecuados, más no son bien aplicados, mientras que hay otros
que hacen falta, tal como la información geográfica
ambiental. Afirma que en muchos casos no se están
sancionando hechos que afectan negativamente el ambiente,
porque no hay forma de demostrar el daño que se causa.
Insiste en que debe hacerse un esfuerzo por volver
importante el tema ambiental para la sociedad y darle peso
político para que se vuelva también importante para los
gobiernos locales; si la autoridad ambiental no se inserta
con políticas fuertes, no se van a ver resultados. Frente a
la falta de recursos, sugiere mejorar la gestión de
canalización de recursos y optimizar las inversiones que se
hagan desde el sector público y privado. |
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Ruth
Lenes, Establecimiento Público Ambiental EPA
Con su comentario reitera que
en el EPA hay debilidad en términos de planeación y recurso
humano, por lo cual no se hace el control más adecuado de
los planes parciales y no se realizan de la manera más
efectiva, las labores de control y vigilancia de lo que les
corresponde. Insiste en que el tema ambiental no ha sido
prioritario en la ciudad. |
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Edward
Vega, EPA
Menciona que se encuentran en
proceso de adquirir y generar información e indicadores.
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Luisa
Niño, Universidad Jorge Tadeo Lozano
Plantea los
siguientes interrogantes: ¿cuales van a ser los indicadores
que van a evaluar la gestión y la situación ambiental?,
¿hasta donde están comprometidas las autoridades y la
sociedad civil con el medio ambiente?, y menciona que la
construcción de los indicadores debe ser colectiva.
Invita a que en el 2009 en este mismo ámbito se acuerden y
dejen claras las reglas del juego sobre los indicadores, y
puedan responderse interrogantes como:
1. ¿Cuál es el nivel de presión que ejercen las autoridades
productivas en el sector?, ¿cuales son los indicadores que
reflejan el cumplimiento en la gestión de esas autoridades
productivas?
2. Indicadores de estado: ¿cómo realmente se ven afectados
los ecosistemas? Hacer, por ejemplo, el registro histórico
del nivel de fenoles, de la cobertura del manglar.
3. ¿Qué realmente estamos haciendo nosotros como sociedad
civil?, ¿estamos aportando con acciones concretas?
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Carolina
Venegas, Universidad Tecnológica de Bolívar
Al respecto del trabajo entre
autoridades y sociedad civil, menciona que se han abierto
algunos espacios de discusión entre la Universidad y
CARDIQUE y se han empezado a desarrollar proyectos
conjuntamente. Comenta que con el EPA se presentó un
proyecto atendiendo una convocatoria del SINA. Reconoce que
no es suficiente, pero que se están dando algunos pasos y
que es fundamental que las universidades sean más activas en
este sentido. |
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María
Teresa Vélez, Universidad de Cartagena
Desde su perspectiva, el tema
ambiental sí está agendado, el problema es que no está
definido su alcance en lo público. Manifiesta su
preocupación ante la falta de planificación y prospectiva, y
afirma estar de acuerdo con los planteamientos de Carlos
Rubio, en cuanto a que no existe una visión ambiental de la
ciudad. Opina que cada autoridad se dedica a cumplir su Plan
de Acción y a apagar incendios, en vez de identificar formas
de potencializar y optimizar la gestión ambiental y los
recursos. Propone que se empiece a trabajar en una
coordinación ambiental a nivel Caribe, incluyendo a la
academia, a las autoridades y a la ciudadanía. Para terminar
afirma que hay que empezar a mirar el medio ambiente bajo un
enfoque de derechos, entendiendo que de la generación
presente depende que las próximas generaciones puedan
existir. |
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María
Eugenia Rolón, asesora ambiental
Agradece a CCV por convocar la
reunión, lo cual fue una gran oportunidad para sentar en una
misma mesa a autoridades ambientales de las dos ciudades con
representantes de la sociedad civil. Menciona que es
pertinente para Cartagena que se den los espacios para
repensar el EPA con apoyo de expertos, por lo cual solicita
a CCV convocar próximamente mesas de apoyo y así hacer
seguimiento a la gestión y a las recomendaciones realizadas.
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